El presidente de El Salvador y máximo modelo de la metrosexualidad en la política latinoamericana, Nayib Armando Bukele Ortez, se declaró vencedor en las elecciones presidenciales que se llevaron a cabo este fin de semana, logrando convertirse en la envidia de otros mandatarios que sueñan con la reelección, nada más que desde la ultraextremaderecha.
Por medio de la red social Equis punto com, el presidente aseguró haberles partido el orto a sus contrincantes, con un apabullante 85 por ciento, lo cual le garantiza 58 de 60 diputados. Este resultado es clave para mantener el régimen de excepción que contempla mano dura contra las pandillas, política que tiene a ese país en una paz que ya quisieran otros países en sus paraísos socialistas.
El presidente Bukele, que muchos equivocan por Bukake (quizás porque ven mucho porno), renovará su mandato por otros cinco años, hasta 2029, con lo que revalidará su estrategia de seguridad, pese a las críticas internacionales que velan por la seguridad de delincuentes a costa de la de los ciudadanos.
El mandatario, quien tiene los güevos para declararse un «dictador cool», ya recibió felicitaciones de diversos países, como México, China, Guatemala, Panamá y Paraguay. Además, presumió que su país rompió todos los récords de las democracias en toda la historia mundial.
Nada más que no se le olvide que se trata de El Salvador, que es como decir que los cajeros del Oxxo lograron ponerse de acuerdo para mantener el cobro en una sola caja.






