La vecina mitotera de una colonia popular de Iztapalapa, en el Estado de México, afirmó ver la figura de un santo en las manchas de sudor de la camisa de su vecino, un godín de mediana edad que ha estado padeciendo la ola de calor que azota la zona conurbada del Centro de México. De acuerdo con la vecina, quien es reconocida como una fiel devota de San Martín de Porras, San Judas Tadeo y el Santo Niño de Atocha, las manchas revelan un mensaje divino de advertencia por la vida pecaminosa que llevan sus vecinos.
Según relatan vecinos, Benito Gómez venía de regreso de su trabajo con manchas visibles de sudor en su camisa, debido al intenso calor que se ha percibido en varias partes del país, cuando la señora Candelaria de Jesús Villagracia, empezó a gritar emocionada «¡Milagro, milagro!», mientras se hincaba, apenas vio al joven. Inmediatamente, varios vecinos salieron a ver de qué se trataba y pudieron constatar que la señora es una loquita y fanática sin remedio, pero igual le siguieron en cuento.
«Pinche vieja loca, nada más se me dejó venir y me encueró que dizque porque sabe qué vio en la camisa. Neta si no la aguantan, no la consuman, ese. Ahora, a mí me van a cagar en el jale porque no voy a poder llevar esa pinche camisa culera. Chale», declaró, emperradísimo, el vecino afectado, Benito Gómez.
Aunque la susodicha no supo identificar a qué santo pudo ver, pues aún se encontraba en shock, el párroco de su colonia prometió informar el suceso milagroso a la Arquidiócesis para que tomen cartas en el asunto, mientras prepara una serie de eventos para que ingresen recursos que ya suelen ser muy escasos en estos tiempos.
Por lo pronto, la camisa, que se quedó sin lavar y era la única que tenía el vecino afectado, se encuentra custodiada por un altar improvisado en una esquina del barrio, rodeada de veladoras, para que otros vecinos fanáticos y curiosos puedan visitarla y pedir su milagrito, a cambio de una módica limosna de lo que les sobre.






