El empresario y artífice del mejor apelativo creado para una senadora en la historia de nuestro México de oro («cui cui oink oink prrrrrttt»), Ricardo Salinas Pliego, fue entrevistado en su propia televisora por uno de sus mejores empleados, Javier Alatorre, nada más porque puede y quiere, además de aprovechar para criticar el gobierno del presidente más amigo de empresarios pesados del mundo, Andrés Manuel López Obrador.
Con la desta de fuera, como acostumbra, uno de los hombres más ricos de México, dijo que el Licenciado nos ha llevado por mal camino, que se la ha pasado dividiendo y que la corrupción es la que impera en la Cuatroté. O sea, dijo puras verdades, pero ya sabemos cómo es el Licenciado, quien, obviamente, tiene otros datos y, como a Slim, trató con mucho respeto a su «amigo», el tío Richie.
Durante su morning show de este lunes, nuestro presidente sacó su ya clásica de que ahora sí hay libertad de expresión y por eso le pueden decir cosas muy feas, aunque él no comparte la perspectiva y hasta le pidió pruebas de que hay corrupción en su gobierno. Además, soltó el chisme de que le llegó a perdonar unos 8 mil millones de pesos de impuestos, como todo compa haría por un buen amigo.
«A ver, que me mande las pruebas y yo las pruebo y le dijo si sí hay corrupción o no, así de fácil, ¿o se culea? Ah, no se crea, mi Richie. No, tú mándame lo que tengas y yo aquí lo denuncio en la mañanera, nada más que haya tiempo, porque ahorita tengo atorado un buen de temas, voy a leer mi libro y ya ves, un chingo de cosillas para marear», le habría contestado el Licenciado a Salinas Pliego si fuera barrio y hablara de corridito.
Por su parte, el dueño de Grupo Salinas ya le respondió a nuestro condonador de impuestos macuspano, diciendo, en su cuenta de Equis punto com, que ya le han llevado un chingo de pruebas y aún no ve ninguna denuncia ni nadie detenido: «Ahora que si quiere más pruebas, que diga de cuáles para sacar la baraja y nos ponemos a jugar “burro castigado”, a ver quién pierde. Hasta invitamos a la senadora para que se arme la granja completa, ajajajajá», expresó, seguramente, el tío Richie en alguna tienda Elektra para divertimento de sus esclavos.






