Cuidado con lo que haces en el acto, estas son las cinco posiciones sexuales que podrían fracturar tu pene

El acto del amor, la cogedera, hacer el delicioso, o como prefieras llamarle, es algo muy bello, pero conlleva sus riesgos. Más allá de los peligros más difundidos por los expertos en el arte amatorio, existe un riesgo que tan solo de pensarlo ya nos duele a los hombres de bien: la fractura de pene. Por supuesto que lo primero que nos viene a la mente es la pregunta: «¿pero cómo chingados es que el “sin hueso” se puede fracturar?».

De acuerdo con expertos a quienes consultamos en el Internet punto com, efectivamente, la fractura de pene es algo más común de lo que parece y tú podrías estar en riesgo, sobre todo si te gusta hacerle al artista porno haciendo las posiciones más locochonas con la morrita que te gusta y que sí jala. Ante todo, lo que debes cuidar es que el pene siempre esté seguro, recuerda que es una parte de tu cuerpo que no viene en par y si se jode, pues se jodió.

Por eso, el equipo de sexólogos calenturientos y chavorrucos entusiastas de EAD se dieron a la tarea de experimentar las cinco posiciones más peligrosas que podrían fracturar tu pene si no las haces con cuidado para conservar tu miembro completo y no en pedacitos.

  1. Cuidado con los pechotes. Si eres de los entusiastas con complejo de Edipo, como cinco de cada cinco de nuestros expertos amantes, entonces te gustan las tetas. Y si son grandes, mejor. El problema radica cuando se usan como un masajeador para el pene. Exacto, la famosa rusa. Esta posición, que pareciera ser inofensiva, realmente puede resultar muy riesgosa, provocando la rotura de lo más valioso que te queda en la vida, aunque casi no lo uses.
  2. La vaquerita. El problema con esta posición es que, todo el peso de la munier se deja caer sobre el pobre penecito, sin contar con los bruscos movimientos, si ya la traes muy loca o anda urgida. Así que, si quieres evitar que tu pene se haga cachitos, mejor no la practiques con mujeres de cierta complexión y de hábitos alimenticios poco sanos.
  3. La vaquerita inversa. Pues lo mismo que la anterior, pero más peligrosa, así que mejor evítala si ya no estás en edad de hacerla. Tampoco mames, que no eres un artista porno.
  4. La masturbación vigorosa. Sí, leíste bien. Uno ya se la sabe y puede variar la intensidad para atolondrar al gusano, pero es probable que tu pareja se ponga intensa y le dé con todo como psicópata o quiera sacar todo el «fuá» contigo y tú termines en urgencias.
  5. El perrito. Una de las posiciones favoritas es la del perrito, porque se alcanza a ver la entrada a dos mundos. Pero, cuidado, un mal cálculo podría causar que no le atines a ningún objetivo y que tu pene choque con «pared», lo que resulta ser muy doloroso. Así que primero apunta bien y luego dispara, vaquero.

El equipo de investigaciones especiales de EAD confía en que esta información te ayude a tener una vida plena o a imaginártela si es que ya la cosa nada más no se para ni de cabeza. Y recuerda, traviesillo, diviértete, pero siempre cuida tu juguetito, porque Dios solo te creó con uno.

Acerca de Fede

Fede

Escritura creativa, lingüista y estudioso de escrituras experimentales.