La aspirante para suceder al Licenciado y señora que, sin filtros, se confundiría con César Bono, por tanta arruga, Florinda Sheinbaum Pardo, se quejó amargamente de que en el INE se la pase llamándole la atención nada más a ella, y no haga lo mismo con la Chóchil Gálvez, dizque por la guerra sucia que circula en redes sociales. Esto, luego de que la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) recomendara a las radiodifusoras no transmitir «La Hora Nacional» para evitar sanciones del INE, debido a que en su programación se la han pasado echándole mucha porra a la doctora. Lo bueno que nadie escucha esa mierda de programación.
De gira por Durango, la Calca del Licenciado aprovechó para pedirle al INE que sea imparcial ante las quejas interpuestas por la oposición, porque su partido, Morena, también ha presentado quejas de la guerra sucia que ha llevado a cabo la oposición, por ejemplo, la compra de bots desde el extranjero y el INE, dijo, nada más se ha hecho mensito con eso. Ha de ser porque, como aquella vez que llevaron pruebas del supuesto «fraude» en 2006, las cajas venían vacías.
Lo bueno es que la doctora es muy respetuosa de las instituciones y dijo que dejará que el TEPJF sea quien emita una opinión sobre la suspensión o no de la «Hora Nacional». Que al cabo, el Licenciado o ella se van a terminar deshaciendo del INE, del Tribunal y de los demás organismos inútiles. Que desquiten mientras pueden.
«¿Cómo que nada más a mí me van a decir de cosas? No, eso no lo vamos a permitir. Yo no tengo la culpa de que en la Hora Nacional les caiga mejor o que la chancluda esa de las gelatinas. A ver, ¿cómo no investigan los bots esos que compraron en el extranjero?», reclamó la candidata más doctora, hablando con acento tabasqueño y lento, como ya es tradición.
Por su parte, integrantes del Club de Radioescuchas de la Hora Nacional, es decir, alrededor de ocho personas, ya manifestaron su repudio a la medida propuesta por la CIRT, pues comentan que es el único programa que les quita el insomnio y les permite mimir duro y tendido, casi, casi, como un mitin de la Florinda Sheinbaum.






