El hijo menor de la candidata opositora a la presidencia, Juan Pablo Sánchez Gálvez, fue captado en video mientras intentaba ingresar a un bar de Polanco en estado de ebriedad y lanzando improperios al personal del lugar. A pesar de que el video es de hace un año, causó reacciones, como el hecho de que el terruño ya no jalará en la campaña de su madre, en la que dirigió el segmento de la chaviza. A la par, Juan Pablo sacó otro video disculpándose con todos los afectados por andar de grosero y en estado inconveniente, o sea, por hacer un «Noroña».
Por su parte, la Chóchil Gálvez se puso en su faceta de madre compungida y salió a disculparse por las acciones de su hijo y a decir que ya dejó el alcohol porque seguido se ponía «mala copa», pero, sobre todo, para que ya no le dañara la campaña. Porque, eso sí, la batalla en redes se puso buena, ahora para debatir en torno a quién tiene los peores hijos de la tiznada: el Licenciado, con sus tres chilpayates metidos en escándalos; la Florinda Sheinbaum, con su dos vástagos viviendo del erario; o la Chóchil Gálvez, con su hijo borrachín, machista, clasista y peleonero. Hagan sus apuestas.
«Así son los hijos. Uno hace todo pog ellos y a veces te pagan así. Yo, en su momento, le puse sus nalgadas, le dije que, si seguía así, que se despidiega de la heguencia y se coguigió. Dejó el alcohol, dejó la fiesta, dejó la puñeta, madugó pues. Esto es lo que cuesta ser mamá, pog eso pido que voten pog mí, pogque yo sí entiendo a todas las mamás que tienen hijos así. Snif», o algo así declaró la Chóchil, como si estuviera en un capítulo de la Rosa de Guadalupe.
Por otro lado, sorprendió que la no primera dama, Beatriz Gutiérrez Müller, saliera en defensa de la Chóchil, en su faceta de mamá, por medio de un mensaje de Equis que ya la contestó la candidata. Aunque muchos malpensados ya salieron a decir que se cura en salud, porque su hijo, Jesús Ernesto, ya no tarda en convertirse en ciudadano y no faltará quien se lo agarre de botana en la guerra sucia de las benditas redes sociales. Si de por sí.






