«Ezdeque yo nada más te manejo la Constitución del Licenciado»: Ministra Lenia Batres vuelve a hacer el ridículo en la Suprema Corte

La autodenominada «ministra del pueblo» y señora chancluda cuando se pelea con sus vecinos, Lenia Batres Guadarrama, volvió a hacer gala de su nimio conocimiento de la Constitución, al asegurar que en la Constitución no existe el concepto de «democracia deliberativa». Durante la sesión de la Suprema Corte, el martes pasado, la ministra que cumple con el 90% de lealtad que pide el Licenciado hizo una exposición para oponerse al uso del término, como cuando, seguramente, le tocaba exponer en la clase de Derecho y no se preparaba.

El punto expuesto por la ministra Batres Guadarrama (¿cómo te vas a apellidar Guadarrama? No digas mariyeins, carnal), argumentaba, obviamente sin sustento en la Constitución, que ella no veía lógico que el Poder Judicial, siendo una minoría, tuviera la facultad de analizar y validar los procedimientos del Poder Legislativo. Lo que obviamente es un trabajito más que le hace al Licenciado para que la Suprema Corte no pueda echar para atrás lo que la mayoría morenista en el Congreso apruebe, sea o no inconstitucional. Mira tú.

Lo que no consideró ni ella ni el Licenciado fue que esta ministra es buena para mentar madres, pero no le sabe mucho a las leyes. Así que, por supuesto que se topó con otros ministros que sí terminaron la carrera con buenas calificaciones, como fue el caso de Margarita Ríos-Farjat, quien, luego de mirarla con extrañeza, le puso sus orejas de burro al aclarar que el término que peleaba Batres sí lo contempla en el Artículo 26 de nuestra Carta Magna.

«A ver, manita, es que fíjate que yo investigué en Wikipedia y no me encontré el término ese que dicen, así que yo creo que no tenemos por qué meternos en los asuntos que manda el Licenciado para que se cumplan por sus achichincles, los legisladores», pudo expresar la ministra Batres, si pudiera hilar más de tres palabras sin cagarla y su sometimiento al Licenciado fuera transparente.

Obviamente, Doña Chancluda siguió aferrada a la estupidez y a la necedad que tanto le ha aprendido al Licenciado, por lo que se convirtió en el hazmerreír de la semana y en el ejemplo perfecto de por qué hay que prepararse bien y no hacer el ridículo a nivel nacional.

Acerca de Fede

Fede

Escritura creativa, lingüista y estudioso de escrituras experimentales.