Seguramente, como casi todos los mexicanos en esta época del año, inclusive los estúpidos del «team calor», estás batallando con el clima infernal que padecemos, debido a la ola de calor que afecta gran parte del país. Mucha sed, axilas olorosas, calzón mojado (y no de pipí, o quizá sí), piel más prieta que de costumbre, son algunos de los efectos que ocasiona el sol intenso y el calor resultante. Y no debemos olvidar los fundillos cocidos y los huevos tatemados, lo que puede provocar que andemos de malas y hasta mentando madres.
Por todo lo anterior, nuestro equipo de técnicos climatólogos y expertos calenturientos, en protesta porque les apagaron el aire acondicionado en nuestros head quarters y tuvieron que trabajar en calzones toda la semana, se dieron a la tarea de investigar cómo hacerle para no terminar como el T-1000 en la película Terminator 2.
- Viste al natural. ¿Quién dijo que el nudismo no era una opción? En estos días de calor extremo, menos es más. Si haces home office o en tu trabajo son de mente abierta, desnúdate y deja que el aire fluya libremente por todo tu cuerpo. Además, ¿qué mejor manera de sobrevivir a esta ola de calor que disfrutar de una brisa fresca en todas tus partes? (Solamente ten cuidado en dónde te sientas).
- Hidratación. Olvídate del agua simple y sosa. Es hora de llevar la hidratación al siguiente nivel. Llena tu botella de agua con cubitos de hielo, juguito de limón, clamato, salsas y su respectiva cerveza. Total, como el gran ebrio que eres, sabes que pedo o crudo trabajas mejor.
- En la pobreza se sabe querer. Te desconectaron el aire acondicionado, tráete tu ventilador y cómprate un bloque de hielo. Ponlo frente a la morrita de la oficina que te gusta y conviértelo en su aire acondicionado personal. Omite este tip, si te gustan los burritos sudados. Ya dependen los gustos de cada quién.
- Si no puedes con el enemigo… ¿Por qué luchar contra el calor cuando puedes hacerlo tu aliado? Sobre todo si tienes unos kilitos de más y hacer ejercicio solo aparece en tus pesadillas. Convierte tu espacio en un auténtico sauna y disfruta del calor. Solo asegúrate de tener suficiente agua y toallas a mano para evitar convertirte en un pollo rostizado en el proceso.
- Cambia de trabajo. Si de plano no aguantas el calor, cambia de chamba e incursiona en el campo de los congeladores, ya sea en una carnicería, en un supermercado o en la sección de animales del Polo Norte de un zoológico. Solo ten cuidado de no convertirte en la comida del oso polar.
Así que ya lo sabes, si sigues estos cinco consejos, quizá no se te quitará del todo tanto calor, pero, al menos, estarás listo para sobrevivir a este clima infernal y mantener tus cositas los más secas y separadas que sea posible, y a salvo del sobrecocido. Que el calor no te derrote, sino que te inspire a irte a vivir a un país menos bananero.