La escritora y peor enemiga de la comunidad LG TV y de los actores a los que les dio para tragar, J. K. Rowling, volvió a hacer de las suyas y le provocó chorro a sus detractores, al insistir en que un árbitro transgénero es un «tipo heterosexual, blanco y de mediana edad». Esto en relación con el caso de Lucy Clark, una mujer trans que fue nombrada directora del equipo londinense de fútbol femenino del Sutton United.
A través de Equis (antes Twitter) punto com, la creadora de la saga Harry Potter ha compartido continuamente publicaciones en contra de las creencias de los loquitos que se identifican con el género que les place. Así que, en esta ocasión, se le hizo bien ironizar al respecto de que una mujer trans o, como ella le llamaría luego de unos whiskys, «señores loquitos con pito», llegara a ser directora de un equipo de soccer.
Debido a esto, empezó a recibir ataques de sus haters, sobre todo de quienes la cuestionaban sobre la razón de comparar a la mujer trans con hombres. A lo que esta mujer, toda basada, les respondió con un «No lo compara con ninguno. Él es uno». Cosa que hizo enojar más a las personas que no soportan, que ni la gente pensante ni la ciencia les lleven la contra.
«A mí nadie me va a venir a imponer que un hombre con güevos y pito ahora se cree mujer. Para eso tengo un chingo de dinero, para que me valga madre todo lo que estos loquitos progres quieren imponernos. Por mí que hagan con sus varitas lo que quieran y con en su cámara secreta se metan lo que quieran, pero yo no les voy a seguir su jueguito enfermo, guácala», comentó la escritora, seguramente bajo los influjos del tequila, vodka o alguna otra chingadera de lo que toman los ricos.
Esta nueva polémica vuelve a revivir el pleito de la señora Rowling con la comunidad de los colores, lo que seguramente durará un muy buen rato, porque una es terca y los otros, necios. La biología, la biología, rarrarrá.






