Una falla en el sistema operativo Windows, ocasionada por la actualización del software de ciberseguridad Crowdstrike, derivó en un apagón informático mundial que afectó a todos los que no usan MacOS o Linux. Miles de pantallas computacionales presentaron el detestable color azul con un mensaje de error que no fue nada sencillo corregir. Cancelación y retraso de vuelos de las aerolíneas más importantes en el mundo y las chafas, Volaris y Viva Aerobús, en México, además de emisiones de televisión satelital que quedaron fuera del aire y fallas en las operaciones bancarias fueron algunos de los problemas que causó la actualización fallida del antivirus.
La empresa Microsoft comentó que sus becarios estaban trabajando a marchas forzadas, como siempre, para intentar mitigar el problema que inició desde la noche del jueves. También afirmó que se encuentra investigando las complicaciones con los servicios de la nube en Estados Unidos, los problemas que están impactando varias de sus aplicaciones y servicios, además de ver la manera para no afectar la imagen de su exdirector ejecutivo, Bill Gates, quien empezó a protagonizar algunos de los memes que surgieron.
Por su parte, el CEO de la empresa encargada de la ciberseguridad de Windows, George Kurtz, pidió disculpas y, aunque no sabía ni cómo tranquilizar a los millones de usuarios que sin duda pedirían fusilarlo, afirmó que el problema ya estaba resuelto para el viernes por la tarde. Lo peor para él fue que los típicos bullys no lo dejaron en paz, como seguramente le pasó en sus años de colegio, y no dejaron de decirle que su chamba la hubiera hecho mejor el ChatGPT. Bien llevados estos.
«Estamos tranquilos porque ya encontramos la falla y solucionamos el problema. Parece que uno de nuestros becarios tuvo un ligero error, pero ya lo mandamos latiguear, se quedará sin recreo y limpiará los baños todo el mes. Les pedimos una disculpa a todos nuestros clientes, pero eso les pasa por ser pobres y no ahorrar para comprarse una Mac», pudo o no haber comentado en entrevista el CEO de la compañía, George Kurtz, mientras su teléfono no dejaba de sonar y contestaba, con voz femenina, «Ahorita no puede, está en el baño».
Lo más lamentable que ocurrió en México fue que la falla no afectó la transmisión de programas del Canal 22, así como no se vio afectado el funcionamiento de los sistemas del Gobierno Mexicano. Esto gracias a que se emplean versiones piratas del sistema operativo Windows o a que la austeridad republicana ha ocasionado que todo se haga a mano, como en la Edad de Piedra.