«¡Tenía que ser un gachupín el que nos ganara!»: Carlos Sainz se llevó el Gran Premio de México con Ferrari y Checo Pérez sigue en caída libre con Red Bull

Para colmo y coraje de nuestra recién estrenada presidente, doña Claudia Sheinbaum, este domingo, durante el Gran Premio de México de la Fórmula 1, se dio un resultado que va en contra de todos sus principios y de sus recientes pleitos internacionales. Carlos Sainz, piloto de Ferrari, no solo se llevó la victoria, sino que lo hizo a lo grande, poniendo fin al reinado de Max Verstappen, quien había dominado las últimas tres ediciones del evento. Con esto, el español rompió una sequía para Ferrari en territorio mexicano que databa de 1990, cuando Alain Prost le dio a la escudería su última victoria en suelo azteca. Parece que, cuando no es uno, es otro, y nada más no se nos hace que un mexicano sea profeta en su propia tierra.

Sainz, quien partió desde la pole position, tuvo un pequeño susto en la arrancada y cayó al cuarto lugar, pero rápidamente se recuperó y en la vuelta nueve dejó a Verstappen atrás, como si el neerlandés estuviera paseando en reforma un domingo. A partir de ahí, Sainz no soltó el liderato y, para poner la cereza en el pastel, Ferrari subió a sus dos pilotos al podio, repitiendo el logro del Gran Premio de Estados Unidos. Parece que los de Maranello encontraron el truco… o se les alinearon los astros.

Mientras tanto, del otro lado del garage, el mexicano Checo Pérez sigue con la suerte volteada. Partiendo en el puesto 18, logró remontar algunas posiciones, pero su esfuerzo quedó opacado por una sanción de cinco segundos por adelantarse en la salida, que pagó en pits. Después de eso, volvió a su posición inicial, y de ahí solo subió un par de puestos, más por cortesía de los abandonos de Fernando Alonso, Alex Albon y Yuki Tsunoda, que por méritos propios. Finalmente, terminó en el fondo, confirmando que últimamente parece competir más contra su monoplaza y sus propios demonios que contra los demás pilotos.

La grito desde Palacio no se hizo esperar y se cree que la Doctora lanzó un grito que bien pudo oírse hasta Palenque: «¡Tenía que ser un gachupín el que nos ganara!». Así que a ver con qué nos sale en su mañanera la Doctora, aunque conociéndola, seguramente saldrá con que «Todavía no se disculpan y ya andan conquistando nuestro podio» o con algo como «Ese pinche Premio es de fifís, seguramente Calderón en España le dio algo a nuestro Checo para que ande tan de capa caída».

En fin, el chiste es que Carlos Sainz se despidió del público mexicano como héroe, aunque no todos lo vean con buenos ojos. Y Checo, en tanto, se enfrenta a la realidad de que sus días en Red Bull podrían estar contados. El piloto mexicano tendrá que buscar no solo suerte, sino milagros, si quiere revertir esta debacle.

Acerca de Fede

Fede

Profesor en Escritura Creativa. Lingüista y estudioso de escrituras expandidas y poéticas experimentales.