A la hora de pedir un taxi de plataforma, uno suele cerciorarse de que el conductor tenga cinco estrellas, que no se llame Brayan o Kevin, que no tenga pinta de Santa Fe Klan, y demás filtros que garanticen nuestra seguridad, pero nos olvidamos de que los conductores también están en su derecho de rechazar a un pasajero que pueda poner en riesgo a su vehículo o integridad.
Se ha viralizado el caso de una chica de cuerpo disperso diverso que, para mantener la figura (redonda), decidió no caminar a su trabajo y mejor pedir un DiDi. En su relato comenta que todo se complicó cuando tuvo que pedir un viaje en moto, pues la tarifa del viaje en automóvil estaba como su azúcar: altísima.
Una vez que se encontró con su conductor y se emocionó poquillo porque al principio pensó que era un repartidor de DiDi Food, la mujer se percató de que el semblante del muchacho cambió por completo al darse cuenta de que su pasajera tenía más llanta que su ya acabadona motocicleta de bajo cilindraje. Fue ahí cuando la sorprendió sacando una báscula de su mochila, mencionando que si pesaba más de 100 kilos, no podría llevarla a su destino:
Esta chica solicitó un servicio de “Moto Didi”, pero debido a su peso, el conductor se negó a llevarla a su destino. pic.twitter.com/HZtIlU4jaq
— Prófugos del Ácido Fólico (@EsdeProfugos) November 7, 2024
Quizás no se les haya terminado de cargar el video porque está muy pesado, pero el testimonio concluye en que la muchacha superó el peso límite, aunque no se sabe por cuánto porque a lo último la báscula terminó mandando un mensaje que decía: «Súbanse de a uno».
Por supuesto que no faltaron los miembros del movimiento Body Positive, esos a los que casualmente les falta movimiento en su día a día, que acusan al conductor de gordofóbico por negarle en servicio a quien sería una candidata perfecta para pertenecer a su colectivo, que más que colectivo, es camión atmosférico.
Por otra parte, están quienes opinan que el muchacho solo estaba cuidando su herramienta de trabajo y tiene, literalmente, razones de peso para no querer subir a alguien que podría arruinar por completo la suspensión de su motocicleta.
El debate sobre si el chico era alguien intolerante o simplemente alguien cauteloso, continuó hasta que alguien decidió preguntarle la razón específica por la que estableció un límite de peso para sus pasajeros. «La única gorda que se sube a mi moto, es mi v*rga», compartió el Brandon, de 3.2 estrellas, dando a entender que quizás no sea la persona más fina de todas, pero esta fuertemente comprometido con proteger la suspensión de su moto.