«Ya no respetan ni el nacimiento del Señor»: Colectivos progresistas exponen el primer Nacimiento navideño incluyente, paritario y libre de maltrato animal

Un grupo de colectivos progresistas ha revolucionado (de la peor manera) la Navidad con la creación del primer Nacimiento navideño totalmente incluyente, paritario y éticamente responsable. Con un despliegue de luces LED ecológicas y discursos sobre justicia social, el grupo de colectivos progresistas conocido como «Todes coludes o todes rabones» presentó su propuesta para un nuevo Nacimiento navideño, con un montaje incluyente, paritario, y, por supuesto, libre de cualquier vestigio de maltrato animal. «Es hora de que la Navidad evolucione y deje de oprimirnos con su narrativa hegemónica», declaró Patria Guadalupe, vocera de uno de los colectivos.

El Niño Jesús, tradicionalmente representado como un bebé varón, ahora es una figura no binaria, con un pañal de arcoíris, una mirada desafiante y, no podía faltar, un prominente flequillo. María y José, por su parte, han cedido sus papeles a una familia poliamorosa, formada por un drag king, una abogada feminista y un activista vegano.

«El concepto de ‘Sagrada Familia’ es excluyente. Queremos que cada persona se sienta identificada con esta escena universal. Aunque, obviamente, nos caga todo lo que tiene que ver con la religión, pero el chiste es chingar la madre», declaró uno de los participantes, mientras se pintaba la cara de negro para representar a un Baltasar transgénero.

Los animales tradicionales también han sido retirados de la escena, reemplazados por plantas decorativas certificadas como libres de explotación. «Las vacas, los burros y las ovejas siempre han sido fetichizados en estas representaciones. Ya basta de normalizar el especismo», comentó Genaro, activista animalista, mientras colocaba una suculenta donde solía ir el buey.

Por su parte, Melchor, Gaspar y Baltasar ya no son «magos», sino «personas expertas en estudios astrológicos, científicos y alternativos». Además, dejaron sus camellos en el desierto y ahora llegan al pesebre en bicicletas eléctricas con paneles solares. En lugar de oro, incienso y mirra, traen regalos más prácticos: una cuenta premium de Spotify, un termo reutilizable y un cupón de terapia psicológica.

Las redes sociales estallaron con opiniones encontradas. Mientras algunos calificaron la iniciativa como «una obra maestra de la justicia social navideña», otros la tildaron de innecesaria. Por su parte, los colectivos aseguran que esto es apenas el inicio de una serie de acciones para reformar otras tradiciones. «El próximo año vamos a trabajar en un Santa Claus menos gordofóbico y en una piñata de posada que no perpetúe la violencia simbólica», concluyó una de las líderes de los colectivos, quien casualmente portaba una cabellera morada.

Acerca de Fede

Fede

Profesor en Escritura Creativa. Lingüista y estudioso de escrituras expandidas y poéticas experimentales.