Es muy esquiva la verdadera izquierda. Por más que los latinoamericanos votamos para instaurar un verdadero paraíso comunista como el que nos prometen todos los candidatos de la izquierda antes de llegar al poder, una vez que instauran un régimen con el control del Estado, resultan falsos y nunca verdaderos.
Desde México hasta la Argentina, panchitos y meseros compartimos la decepción de nunca atinarle a la verdadera izquierda y siempre votar por Domingos Perones, Evos Morales, Claudias Sheinbaums, y de creer en las promesas de los Hugos Chávez y de los Fideles Castro.
Ni modos, nos tienen sumidos en la miseria, pero al menos no gobierna la derecha. Mientras siga habiendo zurdos, seguiremos votando por ellos.






