Cientos de personas acamparon afuera de Starbucks para alcanzar a comprar su vaso coleccionable en forma de oso, sin percatarse de que el verdadero oso era el que estaban haciendo. Como tomar su Caramel Mekiado en un vaso de cartón no era una opción, la gente agotó las unidades disponibles en cuestión de horas.
Ahora no solo hay gente revendiendo los vasos hasta en cinco mil pesos, sino que algunas mentes de tiburón decidieron rentarlos para historias de Instagram o TikToks del tipo “asterik” por precios que van desde los quinientos pesos, tarifa que varía según el tiempo de uso o si piensas chupar directamente el popote.
Increíble que haya gente pagando esas cantidades en lo que, muy seguramente, terminará siendo un frasco para chiles en vinagre.







