Todos sabemos que la mayoría de los doctores son como los cigarros en la cruda: infumables. Pero si creías que un embatado no podía ser más lioso, ahora imagínate un médico LGBT, y además tiktokero. Y no, no nos referimos al Mr. Doctor, nos referimos al doctor Arturo Ochoa, quien se encuentra envuelto en polémica tras exhibir una conversación privada con uno de sus pacientes… pasándose la confidencialidad médico-paciente por el niés, o como dicen en la jerga médica: por la zona perineal.
Todo empezó porque la víctima de este despreciable screenshotero le pidió un plan nutricional junto con una rutina de ejercicios, pero tuvo la audacia de recordarle que era jueves… un comentario que interpretó como pasivo-agresivo, lo que resulta bastante irónico viniendo de un pasivo bastante agresivo. Arturo se negó a atender a su paciente y le pidió que no vuelva a agendar una consulta con él, lo que el internet juzgó como una reacción desproporcionada y poco profesional. Lo increíble es que la gente siga pidiéndole planes de alimentación a alguien tan pesadito.







