Netflix lo volvió a hacer. Mientras que en las Crónicas de Narnia la trama depende de que los personajes se queden en el closet, en Stranger Things al parecer es indispensable que salgan de él.
Nos referimos a la manera en que Will, protagonista de la exitosa serie, decidió que un escenario apocalíptico era el ideal para revelarle a sus seres queridos que no le gustan las mujeres… es decir, en vez de enfocarse en derrotar al villano malvado, Vecna, prefirió anunciar que le gusta la Vecna.
Esto aporta nitidez a la moraleja de la historia: nuestros verdaderos miedos no vienen de dimensiones alternas súper tenebrosas, ni de seres oscuros que manipulan tu mente y te hacen tener una hemorragia ocular, sino de que el mundo no nos acepte tal y como somos, y que las personas que amamos nos den la espalda… algo bastante curioso, porque, en el universo LGBT, que te den la espalda suele ser una señal de aprobación. Es ciencia ficción, a fin de cuentas.







