Andrés Johnson quería estar en boca de todos, pero el genio malinterpretó su deseo y no fue en un cuarto oscuro de la Zona Rosa. Nos referimos a la tormenta mediática en la que se encuentra por hacer un comentario a favor de una intervención estadounidense en México… algo que solo un entreguista traidor a la patria que prefiere el Target sobre el Waldos podría hacer.
Pero su insensibilidad e ignorancia no se limitó a celebrar y enaltecer el imperialismo: también mencionó que no tendría problema con que se roben nuestro petróleo, agregando que ni siquiera sabe cómo se ve. Ahora sus seguidores se indignan como si no supieran que lo que le gusta es la cruda, no el crudo. Cuando se entere de que van a venir a perforar pozos, seguro va a ser el primero en ofrecerse.







