Se dice que debajo de la Ciudad de México existe un nudo cuántico donde el espacio y tiempo se distorsionan. Esto explica por qué Clara Brugada inauguró unas escaleras eléctricas en el metro capitalino como si estuviera anunciando la panacea tecnológica… delatando que estamos en el 2026, pero en esa singular dimensión subterránea están en 1932.
La jefa de gobierno, quien seguramente se grabó con una cámara Súper 8, aclaró que solo se renovó la mitad de las escaleras, pero sostuvo su compromiso con modernizar las instalaciones y acompañar a los usuarios de transporte público en su largo traslado hacia el primer mundo. Próxima estación: el futuro.







