Existen formas en el universo que se repiten a diferentes escalas. Así lo vemos cuando comparamos supercúmulos de galaxias con nuestra red neuronal, nebulosas cósmicas con el iris de nuestros ojos, y no hace falta ahondar mucho en los hoyos negros. Esto explica por qué tanta gente creyó que un pedazo de chorizo era Próxima Centauro, la estrella más cercana al sol captada por el telescopio James Webb.
Quien se encargó de esparcir esta noticia falsa fue un físico francés que quería evidenciar la facilidad con la que la gente cree todo lo que ve en internet, pero tuvo que pedir disculpas cuando los medios repitieron su información como verdadera y ese chorizo se viralizó casi tanto como el de Zague. Aunque su experimento se salió de control y se dice arrepentido, esta no es la primera vez que lo hace. Antes ya había hecho pasar unos baches de Iztapalapa como los cráteres de la luna, una tortilla de harina como la superficie de Júpiter y un monte de Venus como si realmente fuera un monte de Venus.







