Dos elementos de la Guardia Nacional fueron captados dándose un beso de compas… probablemente confiados en que nadie los vería por traer uniforme camuflado. Estas emotivas imágenes llegaron para desmentir eso de que en las Fuerzas Armadas solo hay lugar para machos heteronormados y reafirmar el compromiso que tienen con la estrategia de “abrazos, no balazos”.
Aunque la situación se presentó como algo sin precedentes, la realidad es que no hay ninguna sorpresa: después de todo, en el adiestramiento militar siempre les dejan muy claro que, en tiempos de guerra, cualquier hoyo es trinchera. De momento se desconoce la identidad de los elementos, pero se sospecha que mantienen un poliamor con la Teniente Rada.






