La primera reunión therian en México podría ser saboteada por la comunidad furra, quienes se encuentran ‘furriosos’ porque ahora la gente los mete en la misma canasta y los consideran igual de delirantes… algo similar a lo que sintieron los gays cuando los incluyeron en el movimiento LGBTQI+.
Aunque es inevitable no comparar esta posible batalla tribal con la de los punks contra los emos, la realidad es que, para apaciguar a unos güeyes con los ojos delineados, solo bastaron unos Hare Krishna cantando por la paz. Pero se teme que, para dispersar la tensión entre los furros y los therian, se tenga que recurrir a dardos tranquilizantes, enjaulamientos forzosos, o, en el mejor de los casos, periodicazos correctivos que igual dejan traumas en la mayoría de los mamíferos. Para impedir una tragedia, autoridades recomiendan a padres de familia amarrar a sus hijos a la azotea en caso de que quieran acudir a dicho evento. De paso repartieron folletos de la siguiente campaña de esterilización.







