Algo más humillante que tu papá defendiéndote en una pelea callejera, es que tu papá también termine en el suelo, seguramente esperando a que lo defienda tu abuelo. Tal fue el caso de un joven de preparatoria que, todavía aturdido porque acababa de ser empanizado a mazapanazos, tuvo que presenciar cómo su contrincante le arruinaba la infancia arrebatándole la dignidad a su progenitor.
El pobre muchacho ahora tendrá que vivir con que, no solo le partieron la madre, sino que le partieron la madre a su padre… o sea que le partieron la madre y la abuela. Seguro revivirá el momento cada que cierre los ojos, o se encuentre una nueva edición del video con música de Linkin Park de fondo.







