El vaso rojo está en peligro de extinción. Eso debido a que los jóvenes pusieron de moda las pedas ‘eco-friendly’, fiestas donde llevas tu propio termo, juntan latas para reciclar y cuidan que las únicas colillas en el piso sean las de las muchachas perreando.
Esto contrasta con las tradiciones de otras generaciones, que disfrutan encimar varios vasos para saber cuántos llevan, aventar confeti hasta que les llegue a los calzones, y su único gesto ecologista es regar las plantas del vecino con Coca de piña.
Si bien, nadie niega que reducir desechos en tus reuniones sea algo positivo, ponerles requisitos a tus invitados en tono moralista, para muchos te hace ver un tanto pretencioso… o, en este caso, Pachamamador. Por eso si te llega una invitación a una fiesta de termo obligatorio, no dudes en perdértela. Para ser ambientalistas, se ve que ponen muy poco ambiente.







