La Inteligencia Artificial ya evolucionó al punto de poder ser misógina. Si creías que los robots no nos podían remplazar en todo, Copilot, el chatbot de Microsoft, demostró replicar a la perfección las microagresiones machistas. Así lo exhibió una mujer que quedó perpleja luego de que, en tono condescendiente y paternalista, este asistente virtual le pidió que se tranquilizara… Una imprudencia en la que han incurrido muchos hombres antes de recibir taconazos o tragos en la cara.
La víctima de este terrible agravio alzó la voz en la plataforma Equis, señalando que no podemos permitir que los modelos de lenguaje fomenten estereotipos como que algunas mujeres son histéricas y exageradas.
Teme que el sexismo escale al punto de que la inteligencia artificial le pregunte si está en sus días, sugiera que los cambios de humor son por «las hormonas», o atribuya su mal humor a la falta de intimidad.







