El gobierno de Nuevo León comenzó a tapar con muros y vallas todas las casas de ‘apariencia precaria’ en Monterrey, un esfuerzo para que los extranjeros que visiten la ciudad durante el Mundial no se distraigan viendo paredes verde menta, fachadas sin enjarrar, ni se enteren de que hay hogares cuyo sistema de seguridad consiste en llenar las bardas con caguamas de Carta Blanca rotas.
Pero esto no bastaba para dar la imagen primermundista que se estaba buscando. El gobernador Samuel García ya anunció que va a bañar, rasurar y hasta desparasitar a todos los indigentes de la zona metropolitana, quienes van a recibir un portafolio para que parezca que van rumbo a su trabajo.
En su afán por maquillar ciertas malas costumbres de los locales, también ordenó a todos los Oxxos que vendan Tonayan exclusivamente en vasos de café Andatti.







