El presidente más niño héroe que nos ha dado la democracia, Andrés Manuel López Defensor, condenó el discurso antimigrante de los candidatos demócratas y republicanos que se encuentran en la campaña electoral del gabacho. El presidente dejó en claro que «México no es piñata de nadie» para que le anden dando de palos y nada más quieran sacarle las cañas, las mandarinas y los dulces a granel.
Durante su morning show de este jueves, nuestro caudillo del Bienestar rechazó la reforma migratoria del presidente Joe Biden, la cual, dijo, se debe al «tejemaneje» de la política gringa. Lo raro es que no se lo haya dicho en la llamada que sostuvieron hace unos días, lo que podría deberse a todo menos al miedo que le tiene a los presidentes gringos cuando los tiene cerquita o sí lo escuchan.
«No entiendo por qué tanto rechazo a nuestros hermanos migrantes, a nuestros paisanos, si con ellos se juega al rugby muy padre y se dejan poner unas buenas madrinas cuando agarran carrera para escaparse a Migración», o algo así pudo haber declarado el Licenciado, si tuviera los güevos para decir la verdad.
Nuestro guardameta macuspano, siempre al pendiente de que no se le vaya un gol al travesaño, aunque se lo metan entre las patas, aprovechó para amarrar navajas entre republicanos y demócratas. Pues evidenció que ahora Estados Unidos es un país más surrealista que México, porque los del partido del elefantito no aceptaron una reforma del presidente Biden para endurecer la política migratoria, lo que desde hace mucho han exigido del presidente con más amigos imaginarios del mundo.
Ya para rematar, nuestro presidente retó a los dos partidos gringos a que se comprometan a regularizar la situación migratoria de los millones de paisas que tuvieron que irse porque aquí ya no les ajustaba y para aumentar la cantidad de remesas que mandan a México. El único logro que no es logro, pero que igual se adjudica el Licenciado.






