En un caso que ha dejado boquiabiertos a empleadores y Godínez por igual, una asistente ejecutiva ha denunciado que sufre de sobrecarga laboral en su empresa, en su primer día laboral. Con lágrimas en los ojos y un café frío en la mano, la joven profesional declaró: «No puedo más», mientras luchaba por entender cómo enviar su primer correo electrónico al jefe, en el que le pedía unas vacaciones adelantadas para superar la ansiedad que sentía.
Mariana Flores, la recién contratada asistente ejecutiva de 25 años, llegó a la oficina con entusiasmo, lista para conquistar el mundo corporativo. Sin embargo, solo unas horas después de su ingreso, se encontró en medio de lo que describió como «una tormenta de tareas imposibles de manejar». Entre las tareas que la abrumaron se encontraban organizar la agenda del jefe, coordinar una reunión de 15 minutos y enviar un correo de bienvenida a sí misma.
«Me dijeron que tendría que responder correos, y pensé, “Bueno, ¿qué tan difícil puede ser?”. Pero luego me pidieron que adjuntara un archivo y que hiciera un Exce… no sé qué», exclamó Mariana, quien más tarde reveló que había intentado enviar el archivo por correo postal antes de darse cuenta del error.
La denuncia ha causado revuelo en la oficina y en el corporativo. Algunos compañeros de trabajo mostraron su apoyo comprensivo, mientras que otros aprovecharon la oportunidad para ironizar sobre la situación: «Creo que fue muy valiente al enfrentarse a esa temible fotocopiadora», comentó un colega que prefirió permanecer en el anonimato porque lo cachamos robándose plumas y hojas.
La denuncia se hizo viral gracias a que sus compañeros la compartieron en redes sociales rápidamente, lo que ha desencadenado una oleada de memes y comentarios, mientras los departamentos de Recursos Humanos y de Comunicación de la empresa hacen lo posible por contener la situación. «Estamos considerando ofrecer un curso intensivo sobre cómo no sucumbir al estrés antes del almuerzo», comentó la directora de Recursos Humanos. «El bienestar de nuestros empleados es nuestra prioridad, incluso si esa prioridad incluye enseñarles cómo encender la computadora. Lo que no podemos hacer es correrla porque, a cómo está ahorita la cosa, nos va peor con la funada».
Finalmente, Mariana acordó tomarse un descanso tras su agotador primer día. «Necesito tiempo para recuperarme», declaró, mientras trataba de entender cómo poner su teléfono en modo avión para que no la estuvieran molestando con mensajes fuera del horario de oficina. «El mundo corporativo es más intenso de lo que imaginaba. ¿Quién iba a decir que usar Excel podría ser tan peligroso para la salud mental?».