Apple ha lanzado la versión beta del iOS 18, pero mientras muchos usuarios esperaban nuevas funciones, mejoras de diseño o el muy esperado emoji de ano, lo único que han obtenido son una serie de “bugs”, un teléfono más lento y una batería que ya no dura ni dos TikToks.
A esto se le llama “obsolescencia programada” y es característica de los productos de la manzana mordida. Un día Steve Jobs tuvo la brillante idea de que, en cada actualización del sistema operativo, los equipos más viejos comenzaran a presentar fallas en su funcionamiento y, al igual que él, pasaran a mamar en un periodo corto de tiempo.
Se ha viralizado el caso de un joven hondureño que fue víctima de esta práctica abusiva. Mientras que un iPhone X ya suele batallar en procesar los nuevos iOS, este joven tenía un iPhone 7, el cual, para poner en perspectiva, fue fabricado por niños que ahora ya son adultos y explotan a sus hijos.
El teléfono no le había causado problemas anteriormente, salvo algunas veces que sacaba humo al reproducir videos, cuando se congelaba durante días porque hablaban mucho en sus grupos de WhatsApp, o cuando quería tomar fotos y le salían más pixeladas que película porno japonesa, pero fue cuando decidió descargar la versión beta del iOS 18 cuando realmente sintió la furia que Apple tiene hacia sus usuarios más pobres.
Bastaron 5 minutos de descarga para que el dispositivo comenzara a ponerse más caliente que don Beto cada que abre su cuenta de X. El chico intentó guardar la calma, pues pensó que era algo normal, y se acercó al teléfono para ver cuánto faltaba para que la actualización se completara. Después de eso ya no recuerda nada.
Los vecinos reportaron una terrible explosión y no tardaron en presentarse los bomberos, quienes lo encontraron tirado e inconsciente.
Como se podrán imaginar, el iPhone del joven no soportó el pesó del nuevo iOS, lo que provocó un estallido que afortunadamente no le causó heridas graves y solo destruyó todo lo que había en su habitación, a excepción del cuadrito del cargador y una figura de San Juditas.
Pese a los esfuerzos del joven por recuperar su celular metiendo los restos en una bolsa de arroz, ya no hubo nada que pudiera hacer para rescatarlo y de esa manera murió el ultimo iPhone con Flappy Bird.
Al escuchar la noticia, los desarrolladores de Apple aseguraron que van a trabajar para que no se vuelvan a presentar este tipo de problemas y les piden a sus usuarios que si van a usar un iPhone más viejo que el X, que mejor usen un Nokia 3310, que es indestructible.