«Ah, pero votaron por la izquierda»: Insultan y lanzan barro a reyes de España y al presidente Pedro Sánchez en zonas inundadas por la DANA en Valencia

Aunque las escenas parecían sacadas de un episodio de Game of Thrones o de cualquier colonia del Edomex, fue en Valencia, donde Felipe VI, la reina Letizia y el presidente Pedro Sánchez acudieron a las zonas afectadas por las recientes inundaciones provocadas por la DANA. Lo que debió ser una visita de apoyo y solidaridad terminó convirtiéndose en una manifestación de, digamos, amor… pero con barro, que es lo que más tienen a la mano los damnificados.

Al pisar el municipio de Paiporta, sus majestades y el presidente fueron recibidos con gritos de «¡Que se vayan!», y «¡Llevamos seis días sin dormir!». Una señora que se encontraba a pocos pasos de la reina Letizia no perdió la oportunidad de hacerle llegar su reclamo, aunque no sabemos si Letizia alcanzó a escucharla, pues su majestad estaba más preocupada en esquivar un proyectil de lodo que se dirigía a su impecable rostro. Entre insultos, abucheos y objetos varios, los valientes monarcas se quedaron de pie, demostrando una resistencia admirable ante una audiencia que parecía más lista para agarrarse a chingadazos que para una visita oficial.

Sánchez, por su parte, tuvo menos suerte en cuanto a su recepción y su capacidad de aguantar el «entusiasmo» de los valencianos, demostrando que a los políticos zurdos nada más no se les da eso de aguantar la crítica. Al grito de «asesino», el presidente apenas pudo sostener su sonrisa protocolaria antes de ser evacuado al estilo de una estrella de rock que abandona el escenario después de un escándalo. Sus guardaespaldas activaron el protocolo de seguridad y lo llevaron al puesto de mando avanzado, dejándolo a salvo de la peligrosa… marea de barro. Fuentes del gobierno confirmaron que Sánchez fue trasladado debido a la «agresividad» del público, aunque a estas alturas, él bien podría incluir una sección en su currículum titulada «sobrevivencia en situaciones de alta tensión».

Mientras tanto, Felipe VI decidió que «quien resiste, gana», y se quedó a dialogar con los habitantes de la zona, con su mejor sonrisa y un aguante digno de un monarca. A pesar de los continuos empujones a sus guardaespaldas, Felipe mantuvo su compostura durante más de una hora, demostrando que, aunque haya barro, lodo o algún que otro grito hostil, él se queda… hasta que ya no puede. Finalmente, tras recibir lo que podría considerarse un buen baño de realidad y pueblo, el rey también decidió abandonar el lugar, no sin antes lanzar su mejor mirada de «¡Aguanten!».

«Jolines, nada más os pedimos que no se pongan bruscos, porque luego de aquí tenemos una cita muy importante y no alcanzamos a ir a ducharnos a nuestro palacio. Solo venimos a la foto y a deciros que los acompañamos en vuestro dolor y haremos todo lo que esté en nuestras manos para ayudaros», habría expresado al rey de España, si no fuera porque en ese momento le empezaron a lanzar lodo y tuvo que resguardarse.

Lamentablemente, los valencianos no ven para cuando pueda terminar esta pesadilla, pues el saldo de víctimas sigue aumentando, y la situación en Valencia es grave. Se han reportado 217 muertes, 213 de ellas en la región valenciana, tras el hallazgo de nuevos cuerpos arrastrados por la corriente. Y aunque el barro que lanzaron a los reyes y a Sánchez fue, al parecer, más simbólico que peligroso, queda claro que los habitantes de Valencia están hartos de promesas y visitas protocolares en medio de una tragedia de esta magnitud.

Acerca de Fede

Fede

Profesor en Escritura Creativa. Lingüista y estudioso de escrituras expandidas y poéticas experimentales.