Para nadie es secreto que las finanzas de la nación no han ido bien en los últimos meses.
Entre los 360 mil millones que se han tirado a la basura invertido en el Tren Maya, los 280 mil millones que costó cancelar el NAICM para tener contenta a la persona más importante del país, los 25 mil millones que Pemex pierde por año y los 14 mil millones de pesos que Salinas Pliego le debe a Hacienda, México se las ha visto negras para llegar de pie al final de la quincena.
La estrategia del Gobierno Federal para recaudar más y gastar menos, por ejemplo, «reduciendo la corrupción», no ha dado los resultados esperados por diversos factores, en el caso de este ejemplo, porque no se ha reducido la corrupción.
Pero en el Palacio Nacional, después de las once de la mañana hay mucha gente dedicada al ocio que puede pensar en ideas innovadoras para resolver los problemas del país.
La idea más reciente que está próxima a implementarse es aprovechar el gran rating con el que cuenta el morning show del presidente, La mañanera, y la tasa de 1.2 palabras por minuto de su conductor para vender espacios publicitarios pagados.
Se espera que la medida represente un ingreso extra que si bien no cubrirá la deuda actual, al menos servirá para comprarles las tortas de tamal y los chescos pirata al staff del morning show.