A la candidata favorita del Licenciado, Florinda Sheinbaum Parco, le pusieron un sustito en su visita a Motozintla, Chiapas. Un grupo de encapuchados, a quienes se identificó extraoficialmente como miembros de un reconocido cártel, se pusieron a grabarla y a hacerle peticiones típicas de los pueblos del sureste mexicano. Según la propia candidata morenista, le pareció muy extraño que la pararan a ella que es la consentida del pueblo bueno y sabio, además de que todo está requetebién en Chiapas, según las palabras que le copia al Licenciado.
Como ocurre de manera muy normal en esos lados y otros del país, los encapuchados estuvieron deteniendo a los vehículos que transitaban, interrogando a los tripulantes y revisando sus pertenencias. Todo muy normal. Lo malo es que ni la doctora se salvó de ser detenida y de interactuar con los supuestos malitos. Y todo nada más para pedirle que, cuando llegue al poder, no se olvide de los pobres y decirle que no están en contra del gobierno, pero alguien tiene que hacer la chamba de «proteger» al pueblo, lo que ni la Guardia Nacional ni el Ejército se ponen a hacer.
Luego, le dijeron que no quieren que su pueblo se vuelva un desmadre, como otros de Chiapas, y que les haga el favor de limpiar de los otros malitos los caminos de la zona, porque ni los dejan pasar, a menos que sea en cachitos. A lo que la Sheinbaum se dedicó a hacer lo que mejor le sale, asentir con la cabeza. Ya para retirarse, tal como el Licenciado le ha enseñado a tratar a este tipo de gente, la doctora se despidió de mano y, quizás, con los calzones zurrados.
«Yo pensé que nos iban a limpiar los vidrios o que me iban a pedir un autógrafo, pero no. Los muy pediches se atrevieron a decirme que todo está culero y quieren que no me olvide de ellos, jajaja», declaró indiferente y sin gracia, la doctora Sheinbaum, mientras mordía un birote frío para el susto.
Por su parte, el Licenciado aprovechó su morning show para hacerle al pendejo, minimizando el hecho y diciendo que se trató de un acto de propaganda, muy probablemente montado por Latinus, que sospechosamente ahí andaban, sin que nadie los invitara. Típico del Licenciado.






