La ciencia ha vuelto a superarse, aunque esta vez no tanto en nombre de la humanidad, pero sí de los fines de semana sagrados. Un equipo de científicos del Instituto Internacional de Tecnología Avanzada (IITA) anunció con orgullo la creación del prototipo más revolucionario en la historia de las relaciones de pareja: la ‘mujer perfecta’. Su mayor innovación, aseguran, radica en su capacidad para hablar poco, no interrumpir durante los partidos de fútbol y hasta llevarte la cervecita cuando llegas de la chamba. «Esto no es solo un avance tecnológico, es un aporte a las relaciones duraderas y la paz mundial», afirmó Klaus Von Schtup, líder del proyecto, mientras mostraba el modelo en acción.
Ataviada con una camiseta del Real Madrid y sosteniendo un six de cervezas frías, la ‘mujer perfecta’ asintió en silencio mientras un grupo de hombres en bata de laboratorio veía un clásico de Champions League en pantalla gigante. Según Von Schtup, el desarrollo de este prototipo no fue tarea fácil. «Tuvimos que programar algoritmos complejos para lograr un equilibrio entre compañía y respeto absoluto por el deporte. Fue una labor titánica que nos llevó años, pero lo logramos», explicó.
El modelo, bautizado HerMod 2.0, está diseñado para detectar automáticamente cuándo comienza un partido y entrar en «modo silencioso». Esta funcionalidad no solo garantiza que no habrá interrupciones sobre temas triviales como «¿cuándo vamos a conocer a mi mamá?», o «ya van tres días que no vemos mi novela», sino que además permite comentarios precisos y oportunos que enriquecen la experiencia deportiva. Por ejemplo, HerMod 2.0 es capaz de decir frases como: «¡Árbitro vendido!», «Es increíble que no le hayan marcado fuera de lugar, amor, tienes toda la razón» o «Qué golazo, aunque “El Bicho” lo hubiera hecho mejor».
El prototipo no solo es un genio del análisis futbolístico, sino también un experto en logística. Durante el partido, se encarga de mantener las cervezas frías, conectarse con Alexa y otros dispositivos para ajustar el volumen del televisor, y, en casos especiales, hacer preparar botana en menos de cinco minutos, todo sin soltar frases fatales como «¿A qué hora se acaba tu partido?». Sin embargo, el rasgo más revolucionario es su capacidad para ignorar los comentarios machistas que se podrían llegar a escuchar durante el juego. «Fue complicado desarrollar un filtro para eso, pero lo logramos. Ahora simplemente sonríe y sigue en lo suyo», añadió Von Schtup.
Expertos en relaciones han señalado que este tipo de tecnologías, aunque funcionales, podrían deshumanizar las conexiones emocionales. La psicóloga Diana Fregoso advirtió que «crear una pareja perfecta elimina la chispa del conflicto constructivo, ese que termina con reconciliaciones apasionadas o promesas de nunca volver a pelearse por tonterías». Pero Von Schtup no está de acuerdo. «Nosotros no queremos reemplazar a las parejas humanas, solo mejorar la experiencia del espectador promedio, lo que permite que la pareja pueda tomarse un descanso del otro de vez en cuando. O para siempre, si las cosas no funcionan. Después de todo, el amor va y viene, pero los clásicos se juegan una vez al año. Es pura ciencia».