Mientras que, al tomar alcohol, a las mujeres les entran ganas de ser infieles, a los hombres los invade un irresistible impulso por hacer vandalismo. Así lo demostraron unos jóvenes en Aguascalientes que irrumpieron en una ambulancia en medio de una borrachera… donde seguro lamentaron que los botiquines no fueran de Tecate.
Pero eso no paró la fiesta. Los sujetos se apoderaron de la unidad mientras los paramédicos se encontraban asistiendo a una viejita que se cayó porque se enteró que su familia andaba muy bien económicamente. Al regresar al vehículo, el personal médico se encontró con dos borrachos dándose toques con los desfibriladores, otro más dándose shots de alcohol isopropílico, y un último en la cabina de enfrente contestando todas las alertas del radio diciendo “ya mamó el paciente”.
Las autoridades confirmaron que los involucrados ya están identificados, pero aseguran que solo fue una falta administrativa porque no hubo daño considerable al equipo. Su único delito fue que no hubo gpi.







