Cuando es débil, el corazón del hombre común se corrompe terriblemente bajo el peso de la mínima pizca de poder.
Así ocurrió con Alfredo Ramírez Carrillo, un colaborador del INEGI, quien utilizó todos los recursos que le facilitó el organismo autónomo público para encontrar información privada del youtuber Adrián Marcelo solo porque no le ha gustado su participación en el reality show La Casa de los Famosos México.
El también docente de la preparatoria UVNE (Universidad de Nueva Extremadura) [sic] logró encontrar una fotografía de la familia de Adrián Marcelo, que luego publicó sin pudor en la red social Facebook, violando así la privacidad del apodado «Comandante», o «Ajedrecista», o «Mente maestra», por su capacidad estratégica dentro del programa estrella de Televisa.

Luego de la publicación, cientos de usuarios indignados la reportaron, al considerar que una cosa es odiar a un personaje público, y otra muy distinta intentar dañar a su familia, sobre todo cuando se tiene acceso a información privilegiada, como es el caso de «Freddy», como se hace llamar el victimario en su cuenta de Facebook.
Los usuarios también compartieron fotografías del victimario, con la finalidad de alertar a los demás sobre el peligro de tenerlo en sus redes sociales:

Tanto el INEGI como la UVNE [sic] se deslindaron públicamente de las terribles acciones de Alfredo Ramírez y rescindieron sus contratos laborales con el felón pelón.