Coreanos en México han demostrado que nadie es feo, solo es cuestión de encontrar el país donde te fetichizan. Influenciadas por el boom del K-pop, mexicanas con el Síndrome de la Ovulación Mundialista no han desaprovechado ninguna oportunidad para lanzarse encima del primer aficionado coreano que se les cruce… Esto a pesar de algunas creencias estigmatizantes, como que no debes echarle los perros a un asiático porque se los come.
El fenómeno ya tuvo efectos inmediatos: una gran cantidad de vuelos de regreso a Corea del Sur han sido cancelados, lo que se le atribuye a que nuestras visitas se dieron cuenta de que aquí eran considerados símbolos sexuales.
Entre los efectos a largo plazo, se espera un aumento en niños mexicoreanos, la aparición del término ‘yellowxican’, fusiones culinarias como el tamal de kimchi, y una mejora considerable en el desempeño de México en las Olimpiadas de Matemáticas.







