Senegal acaba de descubrir que el médico de su selección nacional es ginecólogo. Esto es polémico porque, si bien, les faltaron cojones para vencer a Bélgica en dieciseisavos de final, no hay indicios de que sus jugadores tengan aparato reproductor femenino… Al contrario, están sobrados de aparato masculino.
El presidente de la Federación Senegalesa de Futbol fue quien reveló que el jefe de sus servicios médicos no era especialista deportivo, algo que descubrió hasta después de 10 años, aunque quizás debió haberlo sospechado desde que lo vio usar Lomecan en lugar de Vitacilina, desinfectar heridas con un tampón empapado en alcohol, o cuando sometió a los atletas y al cuerpo técnico a un Papanicolaou de rutina.
Dado que no tiene la formación académica ideal para el puesto, ya lo destituyeron. Le dieron cuello, y no uterino.







