El Dr. Simi fue sorprendido bailando bastante pegadito con el reno de Telcel… lo que nos da para pensar que quizás estaba a punto de recetarle un besamestazona. Esto no solo fue cuestionable porque sugiere que le es infiel a su señora esposa, la Dra. Lares, sino porque implicaría que el emblemático doctor tiene una de las más grandes depravaciones que puede tener un humano: ser furro.
Aunque hay gente que lo defiende insinuando que se trató de un baile amigable y nada sugerente, no hay muchas formas de explicar lo que varios testigos describieron como una prominente y botargosa erección… o como él seguramente le llama: “simi paró”.
Nadie hubiera pensado que un señor calvo que baila en la calle durante horas iba a estar trastornado. Urge que se automedique.







