Nadie duda que tomar un Uber moto puede ser una experiencia erótica: abrazas a un señor desconocido, le dices cosas en el oído cuando el semáforo se pone en rojo y respiras su cuello durante todo el trayecto. Esto inevitablemente provoca que eso de «hacerle la parada al taxi» tenga otro nuevo significado, algo que tuvo muy presente un chico que decidió terminar a su novia luego de solicitar este servicio.
El joven explica que esto no solo habla de una mujer que no sabe trazar límites al interactuar con otros hombres, sino que representa un caso de «infidelidad blanda» que, como la entrepierna del socio conductor, eventualmente se pondría dura. Las opiniones en redes se dividen entre los que opinan que fue una decisión apresurada y una reacción desproporcionada, y los que sostienen que el que se la quede pierde. Menos mal Uber prioriza la seguridad de sus pasajeras, siempre viajan con sus cascos… ligeros.







