Dado que nuestro Señor Jesucristo nunca se tomó ninguna selfie, los retratos del Mesías normalmente están sujetos a una visión eurocentrista que genera confusión e ideas erróneas entre los cristianos. Aunque todos lo imaginemos con una cabellera suave y sedosa, una barba salida de un anuncio de minoxidil, y un rostro que emana nobleza, lo cierto es que Jesús de Nazaret jamás les dijo a sus apóstoles «pero recuerda, nadie es perfecto y tú lo verás», y esa imagen que todos tenemos del Hijo de Dios responde más a Marco Antonio Solís que a un hombre de Judea del siglo I.
Tomando en cuenta otras representaciones, como en la que lo ponen mamadísimo como si hubiera hecho “CruzFit”, o en la que se parece a Jared Leto o a un hermano del Poncho de Nigris, algo podemos tener muy claro: ese brother nunca hubiera estado 40 días en el desierto sin usar acondicionador ni ponerse una mascarilla.
Esto les ha quitado el sueño a aquellos que anteponen la forma sobre la sustancia, que se engranan en detalles estéticos y pierden de vista el significado, mismos que se encargan de importunar a su abuelita en la cena navideña con comentarios como «sí sabía que Jesucristo no nació en diciembre, ¿verdad?”.
Para despejar dudas, le pidieron a una inteligencia artificial que recreara el rostro del maestro Jesús tomando en cuenta que era moreno, palestino, migrante y clase trabajadora. El resultado, más que resultar en una relevación valiosa que invitaría a contextualizar la vida e imagen de quien murió por nuestros pecados, despertó en algunos internautas una clara resistencia al cambio y algunos comentarios mofándose de este intento de “rebranding” mesiánico:
«JAJA KHE, ese sí es Jesús de Veracruz», «El Salvador parece de El Salvador xD», «No me lo van a creer, pero se me hace que el otro día vi a Jesús en un partido de los Pumas», se pudo leer en la plataforma X, pues la mayoría de los usuarios esperaban ver la imagen de El Buki.