Un joven argentino asegura que su depresión ha evolucionado dramáticamente por culpa de su pasta de dientes… explicando que, en el dialecto argentino, Colgate no solo es la marca número uno recomendada por odontólogos, sino que también es una invitación a desvivirse.
Aunque cuenta con una red de apoyo y tratamiento psiquiátrico, este chico hipersensible confiesa que tuvo que descuidar su salud dental porque cada que agarraba su cepillo le daban ganas de cometer una tontería. Afortunadamente se atrevió a alzar la voz y hablar al respecto con sus seres queridos luego de pasar frente a una tienda de tenis que decía “converse”. Ahora se dice tranquilo, pero no descarta tomar acciones legales contra la empresa por inducirle “ideación autodestructiva”… algo tan descabellado como un ciego culpando a Nivea de su discapacidad.







