Joven comparte que se libró de su adicción al sexo tras un exorcismo

Se dice que una persona sana debe tener deseos sexuales solo dos veces por semana, o quizás tres veces en primavera. Por eso era tan preocupante el caso de un joven que aseguraba estar “cachorro” todo el tiempo, con unas ganas de “ponerla” tan intensas que lo llevaron a considerar tatuarse la cara de Karely Ruiz.

En su búsqueda de tratar su vicio fue a ver un chamán especializado en sexología astral, quien le reveló que su constante cosquilleo de allá abajito era provocado por fuerzas ocultas de allá abajote: el mismísimo inframundo.

Después de un intenso “sexorcismo”, en el que sus dos cabezas giraron de forma sobrehumana, el joven sintió como el espíritu maligno que lo pervertía desalojaba su cuerpo, seguramente furioso porque ya no lo usará como vehículo de placer. Ahora advierte a otros jóvenes que, si sienten un ímpetu sexual desmedido, quizás estén siendo poseídos por una entidad fogosa.

Suponemos que a eso se refieren cuando dicen que la sexualidad es un espectro.


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