Tu camisa con una quemada de plancha podría valer más de mil dólares. O al menos ese precio consideró razonable la marca de ropa de lujo Vetements, que lanzó una prenda masculina que parece estropeada por una esposa primeriza como si fuera el último grito de la moda.
Aunque muchos hombres desaliñados celebraron que ahora se verán modernos, este fenómeno podría relacionarse con la recesión económica y un interés por valorar cosas que normalmente le regalarías al teporocho de la esquina, misma lógica que siguieron con los pantalones rotos o los tenis percudidos de Gucci, también llamados tenis Fucci.
Se rumora que a esta nueva colección se le sumarán los calcetines con hoyito, la chamarra con el zipper que no cierra y los calzones con el resorte vencido.







