En México muchas cosas se interpretan como traición a la patria: desde servir a un ejército enemigo o infiltrar a un servicio de inteligencia extranjero en territorio nacional, hasta decir que te gustan mucho los chicken nuggets.
Durante su última mañanera que desafortunadamente no será la última, la doctora Sheinbaum planteó ampliar este deshonroso delito para que los mexicanos que apoyen a Argentina en el Mundial también sean considerados traidores a la patria.
Explicando que ser mexicano y apoyar a Argentina es una contradicción hasta biológica, la presidenta sugirió que todos aquellos que sean sorprendidos con jersey albiceleste, que canten goles de Messi o, peor aún, que canten canciones de los Enanitos Verdes, se ganarán el título de Masiosare, un extraño enemigo.
Los castigos podrían incluir comer milanesa de papel higiénico, choripán con carne de burro, o, en casos extremos, dos meses de mesereo sin propinas.







