La ministra del pueblo y la más torombola de la Suprema Corte de Justicia, Lenia Batres Guadarrama, sufrió un nuevo revés en su curva de aprendizaje y proceso de adaptación en una chamba a la que claramente no le sabe ni tantito. La ministra, nombrada directamente por el artífice del cochinero en la Corte y santo patrono de las causas justas, Andrés Manuel López Obrador, quiso hacerle el caldo gordo a nuestro Licenciado al proponer revocar una suspensión definitiva contra la extinción de los fideicomisos, pero no contaba con que los ministros convocados la batearían más gacho que su segundo apellido.
Con cuatro votos en contra y uno a favor, el de ella solita (carita triste), los integrantes de la Segunda Sala de la Corte rechazaron el proyecto presentado este miércoles por la hermana del único jefe de Gobierno de la Cedemex a quien no le encargaríamos que nos trajera agua o leche, Martí Batres Guadarrama. En dicho proyecto, la ministra del Licenciado buscaba darle la razón a la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, donde ella misma trabajó antes de que la eligieran para su primera chamba seria, gracias a que el Licenciado es un ser magnánimo que no se fija en capacidades.
Para presentar su propuesta, Lenia Batres se basó en que la juez cometió un error al conceder la suspensión definitiva contra la extinción de fideicomisos a un exmagistrado y, luego, darle efectos generales. Además, argumentó que el dinero de dichos fideicomisos iba a ser usado para apoyar a los damnificados por el Huracán Otis. Justo como no le gusta al Licenciado, sobre todo cuando le urge chingarse a sus enemigos y llevarse una lanita a sus arcas, por lo que se ofrezca.
Lo malo para la ministra fue que sus compañeritos de trabajo no le siguieron el juego y terminaron por echar abajo su proyecto, contraargumentando que el gobierno puede ayudar a los damnificados con sus propios recursos. Chale, y con tanto que le había costado elaborar su proyecto, por su falta de capacidad y conocimientos en la materia.
«¿Así que me hicieron manita de puerco entre los cuatro? Pero van a ver, ahora no les voy a dar de mi lonche de pipián con huevo y voy a decirle al Licenciado que me hicieron bolita y me chacalearon. Nada más con que no me toque reglazo otra vez, ya me doy», dijo entre dientes y toda enojada la ministra, mientras iba llegando a su oficina, donde tiene colgados dos calendarios de los que dan en la carnicería y un póster de Chicoché.
Ya qué, un nuevo revés para el Licenciado y sus achichincles, gracias a su 10% de capacidad y 90% de lealtad. Ni más ni menos.






