Uno de los pocos expresidentes mexicanos que se ha puesto a chambear como todo hombre de bien, Ernesto Zedillo Ponce de León, hizo un llamado para evitar el retroceso a la prehistoria democrática de los mejores años del PRI. Como que sí y como que no, pero tirándo a gol a la portería del actual presidente de la Transformación, Andrés Manuel López Dictador, Zedillo le reviró la serie de preguntas que le lanzó desde su morning show en Palacio Nacional, hace unos días.
En su más reciente visita al país, el expresidente ofreció una charla en la que expuso su rechazo a las tendencias políticas de nuestro México de oro. En otras palabras, el doctor Zedillo le dio su buena cachetada con guante blanco al mandatario que tardó 14 años en licenciarse y aprovechó para criticar el populismo que, dijo, renació en algunos países latinoamericanos que no valen pito, o sea, cualquiera.
La cerecita del pastel la puso cuando criticó que haya políticos, como el cierto viejillo meado, que utilizan el término «neoliberal» como insulto, sin siquiera saber lo que significa y siendo que «botellita de jerez, todo lo que me digas será al revés, y a la salida nos vemos para reventarnos en la Madre Patria», pero hablando como todo un doctor, obviamente.
«He visto que por ahí hay un pinche viejillo al que nada más la mía le embona, pero que me la viene Pérez Prado a dos manos y cuando quiera le topamos», pudo haber dicho el expresidente, pero se contuvo porque él no es ningún cholo de Talpita y tiene modales.
Por su parte, es muy probable que el Licenciado todavía no se recupere de la retromadriza que le paró el expresidente Zedillo con estas declaraciones, por lo que, en la sala de redacción de EAD, esperamos que se recupere pronto y esté listo para seguir chingando la madre como todas las mañanas.






