Pokémon GO inhabilitó la Poképarada que se encontraba en la Isla de Epstein. Se cree que esta era una de las artimañas del infame depredador para atraer gente joven a su propiedad, como el letrero enorme de “HELADOS GRATIS” o el KidZania con luces neón. Aunque no hay evidencia que indique que los desarrolladores del juego estuvieran coludidos con esta red de tráfico, es inevitable cuestionar la moral de los que promueven la imagen de Pikachu, que literalmente significa “mil veces más poderoso que Dios”.
Al parecer los multimillonarios enfermos no eran los únicos ‘monstruos de bolsillo’ que habitaban la isla. Ahora solo nos queda esperar una cosa: que los atrapen a todos.







