Un profesor de matemáticas de nivel universitario y que se encuentra a meses de jubilarse aún no encuentra la fórmula con la que resolverá el problema de sobrevivir con la ínfima pensión que cobrará una vez que se retire. A pesar de enseñarle a una amplia serie de generaciones que las matemáticas pueden resolver todo en la vida, el destacado profesor se encuentra en una encrucijada que lo está haciendo evaluar si es un buen momento para retirarse o si deberá seguir trabajando otros 10 o 15 años más.
El profesor Nicolás Primo, o Profe Nico, como lo conocen sus estudiantes, se ha mostrado preocupado, no solo por su futuro, sino porque siente que, si no resuelve este grave problema, su reputación quedará destrozada y sus estudiantes le perderán el poco respeto que aún le tienen. No obstante, estoicamente ha mantenido la impartición de sus clases con la misma pasión que lo ha caracterizado por los más de 35 años de servicio.
Por su parte, aunque la institución no ha dado declaraciones al respecto, sus colegas han mostrado su respaldo y esperan que no tarde en descubrir la respuesta del proyecto de investigación más ambicioso desde la Teoría de la Relatividad, sobre todo porque todos confían en que les resuelva la precaria situación de su retiro.
«No pierdo la esperanza de encontrar esa fórmula que me ayude a sobrevivir mi jubilación con un buen nivel de vida, si no, no me quedará de otra más que volver a vivir en el sofá del profesor Gilberto. Nunca pensé que las pinches matemáticas fueran tan difíciles, con razón mis alumnos no pasan la materia. Aun así, seguiré defendiendo que las matemáticas pueden ayudar con los problemas de la vida diaria, menos con la jubilación», declaró el profesor Nicolás, luego de otra tarde en la que no pudo encontrar la solución a su dilema.
Ante esta situación, algunos docentes de reciente ingreso han empezado a preguntar qué es eso de la pensión y cómo es que pueden conseguir una, así como cuánto tiempo necesitan trabajar para conseguirla. Ilusos.






