Profesor de sociología pasa dos horas explicándole a un cajero automático por qué es un instrumento del capitalismo

Un profesor de sociología, al que le faltan 15 años para retirarse, pasó dos horas frente a un cajero automático, en el que intentaba cobrar la quincena, explicándole que su única función es ser un instrumento de capitalismo sin escrúpulos que hace que él no pueda tener una vida plena como la que tendría si dominara el socialismo. El profesor le reclamaba a la máquina que le parecía algo muy capitalista el que cada quince días tiene que acudir a la sucursal a que una universidad le deposite una miseria por trabajar 48 horas a la semana, más clases extra que imparte cubriendo a otros profesores.

A decir de algunos testigos, quienes esperaron impacientemente en la fila, el profesor empezó a hacerle preguntas extrañas al cajero automático, por lo que inmediatamente creyeron que se trataba de un loco o de un profesor de humanidades. Algunos clientes tomaron la decisión de retirarse, pues el profesor no hacía caso a los reclamos y estaba ocupando el único cajero automático que funcionaba.

Ante esto, los empleados del banco intentaron acercarse al hombre para que se diera prisa, pero este empezaba a gritarles: «¡Malditos capitalistas opresores del obrero!» y los amenzaba con escribir una queja contra su servicio. Por ello y por temor a que el profesor se pusiera más loco, prefirieron dejarlo seguir e invitaron a la gente a utilizar los cajeros dentro de la sucursal, aunque algunos, con mucho tiempo libre, decidieron seguir el ridículo espectáculo.

«No sabíamos cómo reaccionaría y decidimos dejarlo ser, ni modo de ponernos al tú por tú con lo que nos pagan. Creemos que todo el pedo fue que no le depositaron la quincena porque, finalmente, nunca sacó dinero y eso lo emperró tanto que sacó las frustraciones. No debe ser fácil haber estudiado humanidades y terminar dando clases. Ahora, lo único que me queda claro es que estudiar esas pendejadas no dejan nada bueno», comentó uno de los empleados al terminar su turno.

Los empleados del banco esperan volver a verlo la próxima quincena para ver si continuará con su clase magistral sobre el peligro del capitalismo, lo que significará que no le volvieron a depositar a tiempo. Mientras tanto, el gerente de la sucursal está viendo la posibilidad de reparar el resto de los cajeros para evitar el descontento de los clientes ante estas situaciones. O quizás no.

Acerca de Fede

Fede

Escritura creativa, lingüista y estudioso de escrituras experimentales.