En un evento sin precedentes, más de 50 mil personas se darán cita este fin de semana en el Zócalo capitalino para celebrar la cuarta edición de la Reunión Anual del Calzón Sudado, organizada por el colectivo «Team Calor», un grupo de apoyo integrado por fanáticos del clima infernal, defensores del sobaco apestoso y entusiastas del chorro de sudor en el rabo.
«¡El frío es para débiles! El verdadero mexicano lleva la raja de canela bien empapada y la entrepierna tan mojada que puede deslizarse en piso de mármol como en tobogán», declaró Benjamín Aguirre Colín, fundador del movimiento y orgulloso poseedor del premio a la tanga más sudada en tres veranos consecutivos.
El evento, que en años anteriores se realizaba en saunas clandestinas y vagones de la Línea 1 del Metro (a las 2:00 p. m. en hora pico, por supuesto), finalmente alcanzó la notoriedad suficiente para que el gobierno de la CDMX aprobara su realización en el Zócalo, con el respaldo de patrocinadores como Nivea, Kotex Sport y Desitin para rozaduras.
El programa del evento incluirá actividades diseñadas para rendir homenaje a la transpiración extrema, como la carrera del sobaco resbaloso, donde los participantes correrán sin desodorante ni camisetas y deberán abrazarse al llegar a la meta, evaluándose el ‘factor de pegajosidad’ en sus pieles.
A la par celebrarán el concurso de calzón con mapa, donde los asistentes competirán para ver quién presenta la mancha de sudor más artística en sus pantalones, además de la subasta del calzón sudado de un famoso, donde los asistentes podrán pujar por prendas usadas por celebridades durante olas de calor. El calzón de Pedrito Sola, usado durante una transmisión de un programa de Ventaneando sin aire acondicionado, es el artículo estrella de este año.
Sin embargo, el evento más importante será el certamen de la rozadura extrema, en el que las parejas competirán por ver quién logra caminar más tiempo con los muslos pegajosos antes de rendirse o de que les salgan flamas en la ingle.
«Esto no es un simple festival, es un homenaje a la gente que no se raja, pero sí se roza», comentó Aguirre, mientras exprimía el dobladillo de su camiseta con los dedos, generando un charquito de sudor perfectamente potable, según la OMS.
Por su parte, Rubén Vargas, un orgulloso miembro desde hace tres años, aseguró que no hay placer comparable al del calzón pegado: «La gente tibia no lo entiende, pero hay un placer erótico en sentir cómo la trusa se te adhiere al pubis, como un tatuaje líquido. Es como un abrazo del diablo, ¿sabes?».
La gran convocatoria del Team Calor ha captado la atención de las autoridades capitalinas, quienes evalúan la posibilidad de declarar la transpiración extrema como patrimonio inmaterial de la Cedemex, alegando que la humedad corporal representa la esencia del mexicano luchón.